Un rincón junto a la puerta
Una maceta y tres tamaños de calabaza para una entrada pequeña y despejada.
La diferencia de tamaños crea altura sin una torre de calabazas.
Un mismo color funciona con tamaños y siluetas distintos. El mayor ancla el fondo.
Cada fruto apoya en su base. Las capas son contornos superpuestos, no una torre.
Extiende una base reutilizable seca, fuera del paso.
Pon la calabaza mayor atrás, apoyada de forma estable.
Adelanta las medianas y reparte las minis por el borde.
Deja libres los pedúnculos y retira cualquier fruto que necesite calzos.
Una calabaza ancha y plana puede sustituir a la redonda grande.
Usa una alfombrilla exterior solo si se seca bien y no crea un borde que haga tropezar.
Mantén el conjunto cubierto y sin sol directo. Revisa zonas blandas, pérdidas y estabilidad. Retira frutos dañados; los pintados o tallados para exponer no son para comer.
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