Blanco, verde y un poco de calma
Calabazas blancas y azul grisáceo para una entrada de tonos suaves.
Una maceta y tres tamaños de calabaza para una entrada pequeña y despejada.
La maceta aporta altura y los tres tamaños llevan la mirada hacia el suelo.
Deja el elemento alto detrás y un lado abierto. Más piezas pueden complicar el uso del rincón.
Abre la puerta del todo y comprueba el paso.
Pon la calabaza mediana junto a la maceta, sobre una base seca y nivelada.
Adelanta la pequeña y separa un poco la mini.
Mira desde lejos, vuelve a abrir la puerta y retira una pieza si falta espacio.
Aprovecha una maceta que ya tengas, incluso sin planta.
Elige tamaños adecuados y frutos intactos y estables; no necesitas variedades concretas.
Mantén el conjunto cubierto y sin sol directo. Revisa zonas blandas, pérdidas y estabilidad. Retira frutos dañados; los pintados o tallados para exponer no son para comer.
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